
9:30 a.m. abro los ojos lentamente para que entrara un poco de luz, el reloj hoy no suena, su contrato no dicta el domingo como día de trabajo, una mañana fresca con rayos de sol que alumbran por doquier.
Dejo atras mi cama y me doy cuenta de que todos siguen en cama, no hay nada que desayunar, pues siempre los domingos mi madre sale por el desayuno, regreso a encender aquella caja hipnotizante llamada “Televisor” la programación es tan ridícula que mejor la apago, enciendo mi ordenador para poder establecer una conexión con aquellas personas que quiero, pero es tan temprano que no hay alma alguna, parece un messenger fantasma, todos descansan o hacen cosas importantes.
Odio los domingos porque es el día en el que se hace la tarea, puesto que el fin de semana lo usas para salir con los amigos, toda la tarea se rie de ti malvadamente, diciendo, sufre! sufre!, y es tanta tu flojera que sinceramente la dejas para las 9 de la noche.
Son tan monótonos los domingos que por más que los intentes no los puedes cambiar, en la calle todos los negocios están cerrados, la gente descansa a gusto en sus casas, la vida se detiene...

1 comentario:
tkn
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